El tiempo histórico

La historia es la ciencia que estudia, expone y analiza los hechos ocurridos a lo largo del tiempo ya sea en su conjunto o alguno de ellos en particular, que se refieren al ser humano y a sus sociedades. 

Tenemos la idea de que las cosas han tenido un origen y han evolucionado hacia un destino. Lo que hay entre el origen y el destino es el tiempo. El cual no es tangible.


Antes del siglo XVIII el pensamiento era circular, la idea del eterno retorno. La Ilustración dice que no hay vuelta atrás, el pasado no lo cambia nadie y propone analizar lo que sucede en el presente a través del método científico. Y así, poder avanzar hacia delante. Por esto, el tiempo se conoce como progresivo (pasado, presente y futuro). Y se concibe entonces la idea del tiempo como flecha. El tiempo lineal indica progreso. 

El presente es un momento fugaz. El futuro sin embargo, no se puede anticipar con seguridad. Podemos formular hipótesis, teniendo en cuenta de donde venimos, lo que puede suceder, pero es solo una hipótesis.

El tiempo histórico es lineal, irreversible, es un concepto de progreso temporal, hay simultaneidad de fenómenos y existe las relaciones de causa y efecto.

Sin embrago, el tiempo social es muy distinto y varía según la realidad a la que se refiere y según el colectivo o grupo humano al que se aplica. Es un tiempo plural que actúa arrítmicamente, por movimientos internos de tipo discontinuo.

El tiempo es un constructo cultural, es algo que las culturas humanas han ido elaborando para explicar la forma en la que se organizan las sociedades. 

El tiempo se percibe de ciertas maneras dependiendo de la percepción que tenemos. En el mundo rural, el tiempo pasa de una manera más pausada, mientras que en la ciudad el tiempo se nos escapa de las manos, siempre vamos corriendo, por ejemplo. 

Existen 3 tipos de tiempo que nos ayudan a comprender las cosas:

- Tiempo corto (los acontecimientos suceden de manera continua, son como destellos, estos nos llegan a través de los medios de comunicación o redes sociales).

- Tiempo medio (suma de cambios parciales en las que se insertan los hechos).

- Tiempo largo (la estructura).

La coyuntura es el medio plazo, es aquel marco que explica por qué suceden los acontecimientos, nada ocurre porque sí. Es decir, todo tiene un contexto.

Por ejemplo, en febrero se produce la invasión de Ucrania, este acontecimiento viene desde hace tiempo, para entenderlo hay que remontarse a la década del 2010 cuando se produce un conflicto entre territorios, a veces de carácter simbólico. Hay un contexto, una coyuntura o un tiempo medio que nos explica por qué se han ido generando los roces que han dado lugar al conflicto entre Ucrania y Rusia. 

Esto que podría ser solo un conflicto de origen regional, se ha convertido en un conflicto europeo al involucrar el gas natural y fuentes de energía que proporcionaban energía a Europa. Lo que ha derivado en una crisis mundial. 

Por otro lado, nuestra forma de computar el tiempo tiene una marca eurocéntrica. Culturalmente hemos dividido la historia de la humanidad antes de Cristo o después de Cristo (en occidente). Es occidental porque está protagonizada por Europa. En China, por ejemplo es diferente. Al haber dividido la historia en antes y después de Cristo, puede surgir un problema de cálculo. 

La historia de divide en 5 etapas: prehistoria (origen del hombre hasta la aparición de la escritura), edad antigua, edad media, edad moderna y edad contemporánea. 

La cuestión de la división de la historia universal es una organización abstracta del siglo XIX. 

Todas las épocas anteriores a la historia contemporánea tienen entrada y cierra. La edad contemporánea ha perfilado los contornos del mundo en el que todos nosotros nos tenemos que desarrollar en plenitud de derechos. 



Comentarios